Fundamentos
La investigación corporal nos permite reconectar con nuestro cuerpo como territorio personal y lugar del a experiencia, que alberga también nuestra historia familiar, cultural y de especie. Nos permite reconectar con nuestra animalidad, el saber-hacer instintivo del cuerpo fuente de una profunda
sabiduría.

Partimos de la escucha de la experiencia corporal y a través del movimiento conciente, que integra pensamiento, emoción y sensación, exploramos los recorridos del sistema nervioso. El resultado es un movimiento integrador, que fluye desde dentro hacia afuera, con libertad y presencia.

Podemos pensar al sistema nervioso como un circuito interconectado que recorre y une a todo el cuerpo. Todos compartimos potencialmente las propiedades innatas de esta red. La experiencia individual determinará que opciones se fijarán creando un lenguaje corporal y de movimiento.

A través de la investigación corporal, reconociendo los recorridos del sistema nervioso como mapa integrador, encontramos nuevas opciones de movimiento, nuevos registros y nuevos significados. Podemos también, transitar la experiencia vital desde un estado de mayor presencia y centramiento que se entrena estando en el cuerpo y llevando la atención al movimiento.

 

Este trabajo corporal

– Favorece la reorganización de la estructura corporal, liberando tensiones y bloqueos, encontrando nuevos apoyos y hábitos de movimiento más respetuosos y funcionales.

– Permite comprender el funcionamiento energético del cuerpo, en relación con el entorno y en interacción con las otras personas.

– Devuelve libertad de movimiento y genera un estado de disponibilidad creativa tanto en la interpretación artística como en la vida cotidiana

– Genera integración producida por la alineación y comunicación fluida entre los centros instintivo, afectivo y cognitivo.

 

Método y antecedentes
Como educadora corporal trabajo con el Método Cos-Art® y la Pedagogía del Cuerpo®, mi enfoque se nutre también de la danza, de mi experiencia como intérprete de danza-teatro, de la práctica de Body Weather y del Movimiento Auténtico.

 

Antecedentes del Método Cos-Art® y la Pedagogía del Cuerpo®
Ambas investigaciones tienen sus raíces en el “Sistema Consciente para la Técnica del Movimiento” de Fedora Aberastury. La investigación de Fedora Aberastury nace de la necesidad de dar técnica corporal a la interpretación musical y artística, pero según sus propias palabras, buscaba “una técnica para que el ser humano pueda encontrar los caminos que le permitan, trascender transformándose en un intérprete de sí mismo”. En una búsqueda incesante por iluminar los espacios desconocidos de su cuerpo fue portadora de potentes revelaciones, conexiones y resonancias. Puertas y llaves para acceder al contacto consciente con un campo energético vital. Del trabajo de Fedora Aberastury heredamos un aporte singular, la práctica de llevar la atención a la lengua, que se convierte en una llave para conectar el pensamiento con el resto del cuerpo, generando mayor presencia en el movimiento.

A finales de la década del 70, Yiya Díaz discípula de Fedora Aberastury, pianista y maestra de pianistas, llega a Barcelona desde Argentina, difunde la educación corporal en España y Europa. Más adelante, realiza su propia investigación y desarrollo del trabajo, crea el Método Cos-Art®. Sistematiza un conjunto de círculos para el movimiento que reequilibran y organizan el sí mismo corporal, permitiendo una relación fluida entre pensamiento-emoción-imaginación y el resto del cuerpo. Introduce su trabajo en Escuelas y Conservatorios de Música en Cataluña y España, demostrando la aplicabilidad de esta técnica corporal como herramienta clave para la interpretación musical y artística.

La transmisión directa del trabajo de cuerpo-conciencia-energía me llega de las manos de Mona Belizán, en Palma de Mallorca, quién tras 25 años como alumna y posteriormente colaboradora de Yiya Díaz, sintetiza su recorrido en la Pedagogía Cuerpo y Movimiento ®. Esta pedagogía continúa la tradición
iniciada por Aberastury y se nutre además de la danza, la antropología, la neurofisiología y una profunda dedicación a la investigación sobre la transmisión pedagógica cuerpo a cuerpo. Mona Belizán crea en el año 2005 el CEEC, Centro de Estudios de Educación Corporal.

La investigación corporal nos permite reconectar con nuestro cuerpo como territorio personal y lugar de la experiencia. Consideramos al cuerpo como una unidad que comprende: organismo, emoción, pensamiento y movimiento; y que alberga nuestra historia personal, familiar, cultural y de especie.

 

Crédito de fotografía: Magdalena Puigserver –  Nika Bielecka